Especialistas en quitar gotelé en Vila-seca y comarca
El gotelé fue el acabado dominante en viviendas españolas entre los años 70 y 90. Es resistente, disimula imperfecciones del enlucido y se pinta fácil, pero hoy se percibe como anticuado: dificulta la limpieza, acumula polvo y telarañas, y resta valor estético al inmueble cuando se quiere vender o alquilar. Quitarlo y dejar las paredes lisas es la transformación que más aporta a un piso de esa generación.
En Vilasecapint aplicamos un método de eliminación de gotelé refinado durante más de 30 años de oficio. Somos pintores en Vila-seca con más de 30 años de experiencia, y combinamos plastecido por capas, lijado mecánico controlado y aspiración integrada para minimizar el polvo en suspensión. El resultado son paredes completamente lisas, listas para recibir cualquier color o acabado decorativo.
Técnica de alisado por plastecido en capas
El método estándar consiste en aplicar pasta de alisar (plaste fino) directamente sobre el gotelé en capas sucesivas hasta enrasar la superficie con la zona de menor relieve. Aplicamos la primera capa con llana ancha rellenando los huecos del gotelé. Tras secar, lijamos zonas sobresalientes y damos una segunda capa más fina como tendido. Una tercera capa de acabado deja la pared lista para imprimación.
Es la técnica más usada en viviendas habitadas porque no requiere demoler ni añadir material pesado al muro. Mantiene el grosor original del paramento, no afecta a marcos ni cajas de luz, y permite trabajar habitación por habitación si se prefiere escalonar la obra.
Alisado con doble velo de fibra para soportes deteriorados
Cuando el gotelé está sobre yeso fisurado, hay zonas de humedad o el paramento tiene movimiento, el plastecido directo puede craquelar con el tiempo. En esos casos aplicamos un sistema de doble velo: una primera capa de plaste, encima una malla de fibra de vidrio que estabiliza el soporte, y dos capas más de plaste de acabado. Es más laborioso pero garantiza que la pared se mantiene perfecta durante 15-20 años.
Lijado profesional y aspiración integrada
El lijado es la fase que más miedo genera a los clientes por el polvo. Usamos lijadoras orbitales con aspiración integrada conectadas a aspirador industrial filtrante clase M. Esto reduce el polvo en suspensión un 90% respecto al lijado tradicional manual. El polvo se captura en origen, no se dispersa por la vivienda.
Combinamos lijado mecánico para zonas amplias y lijado manual con esponja en cantos, rodapiés y zonas próximas a marcos. El acabado final se verifica con luz rasante para detectar y corregir cualquier imperfección antes de pintar.
Protección del mobiliario y limpieza diaria
Aunque la aspiración minimiza el polvo, una obra de alisado siempre genera partículas finas. Protegemos suelos con plástico reforzado de doble capa, sellamos puertas con cinta de obra y cubrimos muebles que no se pueden retirar con film extra-grueso. Al final de cada jornada aspiramos y dejamos la zona en condiciones de uso.
Acabado final con pintura
Tras el alisado, la pared queda lista para recibir pintura. Aplicamos una mano de imprimación tapaporos para sellar el plaste y dos manos de pintura plástica al agua del color elegido. Este servicio de pintado posterior se puede integrar en el mismo presupuesto o gestionar después según prefieras. Si te interesa el repintado completo combinado con el alisado, consulta también nuestro servicio de pintura plástica de viviendas y locales.
Alternativas al alisado: papel pintado y placa de yeso laminado
No siempre el alisado es la única opción. En algunos casos, especialmente cuando se quiere conservar parte del trabajo decorativo, valoramos alternativas: papel pintado non-woven que cubre el gotelé con acabado liso, o placa de yeso laminado anclada al paramento. Son soluciones más rápidas y económicas, pero el resultado final no es exactamente el mismo que el alisado tradicional. En la visita técnica te explicamos pros y contras.
Para paredes singulares del salón, recibidor o dormitorio principal, una vez alisadas, valoramos también acabados decorativos premium como el microcemento aplicado a mano sobre pared interior, que aporta textura artesanal y un acabado de diseño imposible con pintura convencional.